Curó su diabetes cambiando su alimentación

Diciembre de 2011.

Tenía 35 años y era adicto a las harinas, pastas, gaseosas, dulces y azúcares. Pesaba 150 kilos, no hacía ejercicios y su vida era sedentaria por completo. Ese combo lo arrojó a la terapia intensiva de un hospital y el diagnóstico fue contundente: diabetes. Luciano Bonfico se había convertido en insulino dependiente, debería inyectarse a diario y de por vida, y sobre todo, cambiar su alimentación por completo para no empeorar su frágil estado de salud y comenzar con una serie de medicamentos.

Pero Luciano, vegetariano desde adolescente, se negó a tomar remedios plagados de contraindicaciones y se aferró al crudiveganismo. “Además de la empatía y respeto hacia los animales, hace que nos sintamos más activos y llenos de energía  al nutrirnos sanamente, dando a nuestro cuerpo lo que nos pide de forma natural y sin alimentos modificados”, explica sobre esta corriente.

Cambio de hábitos

Pasó una semana postrado en una cama, con riesgo de muerte, en estado depresivo y sin ánimo de nada. Pero un día se levantó y craneó un cambio de vida. No fue a un nutricionista ni se internó en una clínica, sólo mantuvo la convicción de no comer a ningún ser vivo, ni tomar medicamentos que son testeados en animales. De forma natural, arrancó por la alimentación. Su nuevo menú incluyó:

frutas crudas, vegetales de hojas verde crudos, germinados y brotes, algas, deshidratados, jugos y batidos verdes. Poco a poco, y gracias a una ingesta diaria sana con productos tal como los presenta la naturaleza, su cuerpo se fue desintoxicando y la energía volvió a su organismo .

Febrero de 2017

Hoy Luciano se mira al espejo y sólo ve felicidad. De vivir postrado en una cama, hoy pesa 82 y practica todos los días de la semana un deporte distinto: anda en bicicleta; juega al paddle y al tenis; entrena kick-boxing y volvió a correr maratones.

Sincero, quiere compartir su caso para que otras personas se contagien: “Me gustaría inspirarlos y demostrarles que el cambio es posible. Los médicos y los diabetólogos más importantes del país me discutían que no tenía cura y me querían llenar de medicamentos, pero me puse firme y me negué a la insulina y a todo lo que me dieron. Ellos no tenían idea de que existía el crudiveganismo y que podía revertir la diabetes. Le pido perdón a mi papá por mentirle, porque le decía que me inyectaba todos los días, pero lo hice para que no se preocupe. Pero confiaba en que todo iba a salir bien”.

 

 

Ya pasaron 6 años y sigue con sus valores normales de glucosa en sangre, sin ningún síntoma de la diabetes que lo acechaba en el 2011, administra el grupo en Facebook que se llama Recetas Crudas con más de 123.000 personas de todo el mundo y un canal en YouTube que se puede ver acá.

Preocupado por el medio ambiente, usa su bicicleta lo máximo posible para no depender de automóviles y recicla todo lo que pasa por sus manos, incluso las cáscaras de frutas y verduras. Armó una huerta orgánica desde donde cosecha sus alimentos, su propio compost y sembró más de mil árboles. ¡Para imitar!

 

 

Para conocer más sobre el mundo de Luciano, unite en Facebook: Recetas crudas.