Aplastá el colesterol y subí tu energía con ajo negro

 

Fuente de numerosos nutrientes y propiedades medicinales, el ajo es uno de los alimentos más poderosos que existe en la naturaleza. Para diversas afecciones y en especial para el colesterol, te contamos sus enormes beneficios.

A pesar de ser un “súper alimento”, es complejo incorporarlo a la dieta, debido a que no resulta agradable para todos los paladares, por su aroma y sabor fuerte. No todos lo pueden digerir con facilidad, lo que se refleja en el mal olor que emanan quienes lo consumen y no logran asimilarlo. En esto se diferencia con el ajo negro, una variante relativamente nueva, que lentamente se está abriendo camino en las cocinas del mundo.

Muchos creen que el ajo negro es una variedad, pero en realidad es un proceso que se le hace al ajo para que quede negro. Por supuesto, de acuerdo a la calidad del ajo es la calidad del ajo negro que uno obtiene. El ajo está considerado uno de los mejores elementos para la salud; en la tabla está en el tope por la cantidad de aminoácidos que tiene. También es bueno para la parte inmunológica”, explica Gustavo Aoki, especialista en nutrición molecular y monje budista.

A diferencia del ajo crudo, el ajo negro no tiene tanto olor. “El ajo es muy bueno, pero el problema es que uno no lo puede asimilar. El ajo es rico por ser picante, pero la capacidad que tiene el hígado para procesar eso es muy limitada, porque son moléculas grandes y agresivas. El olor quiere decir que el hígado, que es el que procesa todos los alimentos, no lo puede procesar, entonces lo larga por otro lado: por la piel”, dice el cocinero de descendencia japonesa.

Poder antioxidante

El ajo negro es preventivo de muchas dolencias y enfermedades. “Tiene mucho polifenol, que es un fitoquímico, que ayuda a neutralizar los radicales libres. Para la nutrición molecular, los radicales libres son el origen de todos los problemas que tenemos. Vivir es provocar radicales libres. Ya cuando respiramos, aunque no hagamos nada estresante, estamos produciendo uno o dos por ciento de radicales libres que, normalmente, los fitoquímicos (las frutas y verduras que comemos) los neutralizan”, dice Aoki.

Pero, ¿qué pasa cuando no se logran neutralizar los radicales libres? El especialista en nutrición molecular señala que van causando el colesterol, el cáncer, van arruinando nuestro sistema inmunológico y eso provoca que haya zonas sin defensa que van a ser vulnerables y al serlo, empiezan con los problemas. “Eso se transforma en toxinas y las toxinas se transforman en enfermedades. Todas las verduras tienen polifenoles, pero los niveles más concentrados se encuentran en los condimentos como jengibre, ajo, café, té”, indica Aoki.

¿Cómo consumirlo?

El ajo negro puede consumirse con otras cosas, como por ejemplo en ensaladas, pero sugiere que lo ideal es comerlo solo en ayunas, para consumirlo todos los días. “No cansa. Tampoco hay que abusar, porque queda por las nubes. Si se come la cabeza de ajo entero probablemente no pueda dormir. Hay que consumirlo en ayunas, pero si le cae pesado, hágalo con una comida. Si uno se da cuenta que lo come a la mañana y que a la noche tiene mucha energía, quiere decir que está comiendo demasiado. Todo el exceso que uno tenga se transforma en energía”, aclara Aoki.

Existen otras alternativas para incorporar el ajo negro, si no le agrada o le da impresión comer los dientes de ajo. “Queda rico darle un toque de ajo negro a los alimentos. Para eso se puede comer en pasta, untar una tostada, condimentar un pollo o un cerdo, pero agregarlo una vez que está cocinado y las comidas quedan más ricas, agridulces, dando un toque en la cocina”, indica Aoki.

Lo que uno consume el cuerpo lo toma para donde más lo necesita. El ajo negro es como un superalimento. Aunque sea poco, el cuerpo lo aprovecha al máximo, por eso nosotros recomendamos comerlo en ayunas, porque es el momento en cual el cuerpo asimila más. Si lo come con otra comida, tal vez se le escape. Químicamente es pesado, porque tiene muchos aminoácidos, por más que sea un dientito”, agrega el monje budista.

La recomendación que brinda Aoki es dos dientes por persona en ayunas, pero va a depender de cada uno y aclara que “no es una medicina”. “Comience con un diente, si a la semana no sintió ningún efecto, aumentarlo a dos; si a la semana no sintió nada, aumentarlo a tres y a cuatro y dejarlo así por dos o tres meses. Si aún no siente nada, ir aumentando paulatinamente. Esto quiere decir que al cuerpo le está faltando un montón de aminoácidos que necesita y que no lo está tomando de otro lado”, comenta el cocinero.

Una combinación infalible

Además del ajo negro, Aoki recomienda que nunca falte la vitamina C. “Si combina vitamina C con ajo negro, el efecto va a ser 10 veces más grande. Usted no puede evitar el estrés laboral o por su forma de ser, pero cuando se estresa, lo que se activa son las suprarrenales. El estrés es como un estado de emergencia”, indica Aoki.

El especialista en nutrición molecular ejemplifica: “Usted le manda un mensaje a las suprarrenales de que está estresado y las suprarrenales liberan el colesterol, la hipertensión y la glucosa en la sangre. El problema es cuando vive en estado de estrés permanente. Entonces tiene todo dando vueltas todo el tiempo. Lo que necesita es una buena policía, que aquí sería la vitamina C. La recomendación de la OMS es de 0,1 gramo de vitamina C por día. Para una persona normal, con el nivel de estrés que hay en Argentina, es como mínimo de dos gramos por día”.

Si bien la vitamina C se encuentra en muchos alimentos, especialmente en los cítricos como las naranjas y los limones, consumir la cantidad necesaria es complicado, porque puede dañarle el estómago o darle diarrea. Aoki sugiere como alternativa los suplementos de vitamina C (ácido ascórbico). “Con la edad, uno puede comer mucho pero el cuerpo no lo asimila. La nutrición normal se fija en los alimentos, cuánto necesita por el peso y la estatura que tiene. En nutrición molecular, nos fijamos en cuánto le llega a la célula. Si no le llega lo que necesita, va a haber un decaimiento celular”, aclara el especialista.

En números

El ajo negro aporta (cada 100 grs). Más información en: https://www.ajokuro.com.ar/

Calorías 174 kcal.
Agua 53,6grs.
Proteínas 8,3grs.
Grasas 0,3grs.
Azúcares 32,9grs.
Fibras 3,3grs.
Sodio 0,045grs.
Vitamina B 0,02mg.