Meditación y Omega 3 para los pacientes bipolares

Si bien nunca se aconseja a los pacientes con síndrome bipolar abandonar sus medicamentos al iniciar un tratamiento con medicinas complementarias, estas pueden ayudarlos en los picos de depresión y supervisadas por un médico, permiten modular la dosis de medicamentos que reciben.

“El trastorno bipolar es un trastorno muy grave y de por vida”, dice el Dr. Philip Muskin, profesor de psiquiatría en el Columbia University Medical Center en la ciudad de Nueva York. “Si usted necesita un antidepresivo, usted debe tomarlo. Estos otros tipos de terapias son adicionales o complementarios en lugar de alternativa.”

Meditación: Las personas que meditan usando un enfoque de terapia cognitiva basado en la atención supervisada pueden ver una reducción en la depresión que se correlaciona directamente con el número de días que meditan. Cuanto más meditaban, menos síntomas tenían, según un estudio publicado en 2013 en la revista médica “Behaviour Research and Therapy.”

Omega 3: Las personas con trastorno bipolar pueden tener una motivación adicional para comenzar a comer más pescado rico en omega-3, como el salmón, la caballa y las sardinas, o quizás desee considerar tomar suplementos de omega-3. Esto se debe a que los efectos antiinflamatorios de los ácidos grasos omega-3 podrían ayudar a regular el estado de ánimo, según una investigación publicada en 2015 en el “Journal of the American College of Nutrition”. Añadir unos 300 miligramos de omega-3 cada día a un plan de tratamiento de la depresión puede mejorar los resultados, según una investigación publicada en 2012.

Fototerapia: Las personas con trastorno bipolar pueden haber interrumpido ritmos circadianos, lo que significa que su reloj biológico diario no está funcionando bien. Una serie de estrategias pueden ayudar a restablecer este reloj interno y mejorar la gestión bipolar, de acuerdo con una revisión de la investigación 2012 publicado en Diálogos en Neurociencia Clínica. Estos incluyen la exposición cronometrada a períodos de luz y oscuridad y un cambio forzado en los tiempos de sueño.

Terapia de Ritmo Interpersonal y Social: Esta técnica enseña a las personas con trastorno bipolar a mantener un horario más regular en todos los aspectos de la vida, incluyendo dormir, despertar, comer y hacer ejercicio. Se ha demostrado que mejora el funcionamiento diario, según un estudio publicado en 2015 en trastornos bipolares.

EMDR: utiliza un programa supervisado de movimientos oculares, combinado con recordar activamente experiencias traumáticas, para mejorar los síntomas. Este enfoque puede ser útil para las personas que tienen trastorno bipolar y una historia de trauma, según una investigación publicada en 2014 en la revista Psychiatry Research.