¡Hay que romper el guión!

Un guión tiene muchas hojas y en esas hojas hay indicaciones acerca del personaje, las situaciones, las cosas que le pasan, su carácter, personalidad, qué se espera de él y hasta lo que tiene que decir en cada momento.
Bueno, esto está muy bien para el cine, la televisión o el teatro, pero, ¿qué diría si le dijera que todos tenemos un guión en la vida? Ya me imagino su cara de sorpresa y duda.
Todos tenemos un guión que nos es dado por la familia. Puede ser implícito o explicito y en él se dice si es el estudioso, o si es el revoltoso, el tranquilo, la inquieta, la soñadora, el curioso, la de buen corazón, el tierno, la dulce, el alegre, el triste, el que le cuesta, etc… Piense un poco en su caso y en su propia historia y verá como hay o hubo alguna etiqueta en su vida puesta por su familia para usted. Una etiqueta que hoy, quizá, siga teniendo y ya no le guste tanto.
Romper el guión o parte de él no es tan simple como cuando se trata de una pila de papel, en donde con mayor o menor esfuerzo conseguimos romperla. Hay mucha gente que nunca puede hacerlo o ni siquiera se entera de que lo debería romper.

•No hay un tiempo exacto para romper el guión: puede llevar desde meses, años o hasta la vida entera; es importante identificar que partes del guión necesita romper y tomar la decisión de hacerlo.
•En cualquier caso representa un gran desafío en la vida de una persona. Pensemos que en algún punto, es necesario tener un guión al principio de nuestra vida, alguna especie de indicación de por donde tenemos que ir, pero después, cuando ya tenemos nuestras propias herramientas desarrolladas, quizás ese primer camino o esa primera forma de entender el mundo y la vida, ya no sea la que mejor nos quede a nosotros.
•Cuando el guión no nos deja avanzar en la dirección que queremos, cuando nos traba, cuando no tiene nada que ver con nosotros, cuando es un tema de los demás, etc… es ahí cuando lo tenemos que romper.
•Cuando nos han hecho creer en ese guión, o en una parte de él, y esto nos impide ser los que verdaderamente somos, el desafió es romper la parte del guión con la que no estamos de acuerdo y luego rescribirlo, ocupando nosotros ahora el lugar de guionistas.

Lic. Sebastián Girona, Lic. en psicología (M.N. 44140)

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