8 reglas de oro para evitar los excesos

La Navidad está a la vuelta de la esquina y con ella llegan las interminables comilonas familiares y los excesos. Sepa cómo afrontarlas sin “pecar” más de la cuenta.

1. Realice cinco comidas al día (las tres comidas básicas y dos refrigerios). Logrará activar su metabolismo y le ayudará a quemar calorías. Además, está demostrado que llevando una ingesta de alimentos regular (cada tres-cuatro horas) tendrá más sensación de saciedad y evitará el picoteo entre horas.
2. Beba abundante agua. Es fundamental beber aproximadamente dos litros de agua al día para mantener hidratados nuestros órganos y tejidos. El agua da sensación de saciedad y ayuda a desintoxicar el cuerpo.
3. Cocine con poca grasa y elija la de mejor calidad. El aceite de oliva virgen es la mejor grasa recomendada, pero no debe abusar de su consumo, pues aumenta el valor calórico de la dieta. Se aconsejan unas tres a cuatro cucharadas soperas al día. Limite el consumo de los alimentos que contienen grasas animales como carnes rojas, quesos de mucha maduración, mantequilla, embutidos, repostería etc…
4. Reduzca el consumo de azucares y dulces en general: los azúcares solo aportan calorías vacías, es decir, no contienen nutrientes. Reemplácela con edulcorantes o poco a poco acostúmbrese a no endulzar las bebidas o comidas. También los alimentos dulces como la pastelería o repostería en general aportan azúcares y grasas no recomendadas. Por ejemplo reemplace un chocolate con leche y frutos secos por un chocolate negro con más del 75% de cacao.
5. Consuma muchas verduras y ensaladas. Aportan vitaminas, minerales y fibra para asegurar un buen tránsito intestinal. Dan una importante sensación de saciedad con pocas calorías y nada de grasas. Elija aliños o vinagretas con poco aceite y muchas especias, que darán más sabor a las verduras.
6. Seleccione los alimentos más magros. Procure que su alimentación tenga como base las verduras, frutas, carnes blancas (ave, pavo, conejo, pescado), cereales, legumbres y lácteos magros.
7. Cuando coma, no lea ni mire televisión. Está demostrado que cuando comemos y nos distraemos con otra actividad no mantenemos el control de lo que ingerimos. El ver lo que comemos nos ayuda a saciarnos, como dice el dicho popular: “la comida también entra por los ojos”.
8. Realice actividad física a diario. El ejercicio es siempre sinónimo de salud: no solo nos mantiene en forma sino que ayuda a mantener tanto los niveles de azúcar como de colesterol más controlados. Además, es útil para liberar endorfinas –
neurotransmisores del placer- razón por la cual nos sentimos tan bien realizando actividad física, por lo menos 30 minutos diarios de ejercicios moderados o caminata.

Asesoró: Florencia Borrell (M.N 6890), experta en nutrición y cocina de PronoKal