Cosmética natural casera para diabéticos 

La piel de una persona diabética es a veces una vidriera de cómo el paciente se está cuidando, porque en ella se ve enseguida si existe control metabólico de la enfermedad. Pueden presentarse infecciones en los pies, hongos tanto en los pliegues de la piel como en las uñas de manos y pies, escoriaciones que tardan en curarse y hasta ulceraciones.

El cuidado diario, a la vez permite que la piel no se dañe y se generen infecciones. Por esta razón, si bien se deben evitar los productos agresivos, hay que buscar principios activos que descongestionen, nutran, suavicen y mejoren la capa lípídica.

Las cremas que convienen son humectantes, en base a lanolina, vaselina, vitamina A y vitamina E. También, las cremas base pueden ser muy útiles para agregarles sustancias beneficiosas. Esto vale para jabones, emulsiones y champúes. La mayoría de los productos especializados son costosos, pero algunos pueden elaborarse en casa, con un poco de maña y prolijidad.

Un kit básico 

El diabético puede utilizar en el baño diario y la higiene de manos, genitales y pies jabones caseros, hechos con aceite vegetal, ya sea usado o nuevo. El germen de trigo, el aloe vera, la avena, y los aceites de almendras, palta, joroba o Karité aportan nutrientes y grasas.

Para hacer champú medicinal, lo ideal es agregar a un champú neutro unas gotas de aceite de arbol de té, o pulpa de aloe vera triturada. Estos ingredientes proporcionan actividad bactericida y antifúngica mientras contribuyen a cicatrizar heridas. Pero hay más que tienen numerosas aplicaciones, aparte de perfumes no agresivos.

Los mejores ingredientes

  • Avena.  Es ideal para limpiar y suavizar la piel de todo el cuerpo. Su alto contenido en proteínas, vitaminas y minerales le confiere propiedades suavizantes, nutritivas e hidratantes únicas, para todo tipo de piel.  Además, está especialmente indicada, para el tratamiento de la dermatitis o el eczema. Lo ideal es utilizar leche de avena – copos remojados toda la noche, 3 cdas en un vaso de agua, que por la mañana se licuan – para elaborar jabones líquidos.
  • Romero.  Es un excelente reconstituyente de la piel, que habitualmente se emplea en la composición de lociones. No sólo tonifica e hidrata la piel, sino que además, previene la oxidación de las grasas y la alteración de las membranas celulares, debido a su alto contenido en antioxidantes, por lo que produce un efecto antienvejecimiento. Se agrega infusión de romero concentrada cuando la mezcla se entibia.
  • Té verde. Las catequinas y polifenoles del té verde por su acción antioxidante, también es útil para prevenir el envejecimiento de la piel. Puede usarse te bancha en polvo o infusión concentrada
  • Ginkgo biloba Los bioflavonoides del ginkgo biloba bloquean la génesis de superóxido, uno de los principales radicales libres derivados del oxígeno. Se utiliza en tintura agregada al jabón.
  • Aceite de árbol de té. Más que nada su beneficio es que es antibacteriano, antivírico y antihongos. Permite proteger de pequenas infecciones de piel. Se agrega en cremas base para utilizar en pliegues de la piel y entre los dedos de los pies.
  • Centella asiática. Protege de las agresiones de la piel,  favorece la cicatrización por su contenido en alantoína y otras sustancias regenerativas, que estimulan la formación de colágeno. Puede agregarse en infusión.
  • Caléndula. Posee acción suavizante, calmante y descongestiva y está indicada especialmente, para pieles sensibles y en el tratamiento de las dermatitis. Se trituran los pétalos en la licuadora o procesadora junto con 2 cucharadas de aceite de almendras u oliva y se agregan a la mezcla del jabón cuando esta alcance 40 grados. También se utiliza en lociones o cremas, debido a que los diabéticos tienen pruritos frecuentes en la piel.
  • Tomillo. Actúa en los forúnculos, foliculitis o picaduras de insectos, gracias a su acción antiséptica. Se utiliza en aplicaciones secantes, en especial, cuando hay infección o supuración. Se prepara una infusión concentrada a la que se le agregan 10 gotas de alcohol por cada 200 cc para mejorar su conservación, y si no se usa en el día.
  • Manzanilla. Debido a su contenido en aceites esenciales y flavonoides, está indicada para pieles sensibles y secas por sus propiedades descongestivas y suavizantes. Preserva de las inclemencias del tiempo, aliviando el enrojecimiento y la irritación. La infusión es perfecta para desinflamar la piel.
  • Borraja.  Es ideal para combatir la sequedad de la piel y la falta de elasticidad, que se produce con los años al suplir los ácidos grasos esenciales faltantes, gracias a su alto contenido en ácido gamma-linolénico, que actúa fortaleciendo las células cutáneas y atenuando las arrugas. También es útil en caso de eczema.

Nutritivos e hidratantes

Los aceites de almendras, palta, jojoba y karité se emplean para nutrir y reafirmar la piel del diabético, que es muy vulnerable a la sequedad y a la falta de nutrición adecuada debido a los trastornos microcirculatorios periféricos.

Los aceites insaponificables de estas plantas actúan sobre el colágeno aumentando la elasticidad de la piel, por lo que se emplean para preparar emulsiones grasas, especialmente indicadas para cutis secos.

Lo mejor es adquirir una crema base acuosa, sin perfumes, agregarle agua destilada hasta conseguir una consistencia de emulsión y entonces, colocar 5 gotas de aceite cada 200 cc. Remover – siempre sin utensilios metálicos- hasta que se integren el aceite y utilizar.